Estatua Colosal de Ramses II

FICHA CATALOGRÁFICA

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Título de la obra Estatua Colosal de Ramses II

Autor: Desconocido.

Cronología: del 1279 a.C. al 1213 a. C. (Dinastía XIX).

 Dimensiones 2.59 m. x 0.80 m. x 1.20 m.

 Material: Diorita.

 Técnica: Esculpida con mazo y cincel y pulida con arena y polvo de roca.

 Localización: Louvre de París, Departamento de Antigüedades Egipcias, Ala Sully, Sala 12, A20.

 Cultura: Imperio Nuevo (Antiguo Egipto).

  Comentario:

 Figura masculina sedente, con las manos planas sobre los muslos y la cabeza cubierta con el nemes.

 Se han detectado rastros de modificaciones en la corona, el rostro y otras partes de la escultura, esto ha generado un debate sobre la identidad original del faraón esculpido, algunos especialistas opinan que Ramses II utilizó una escultura anterior de un predecesor suyo, otros opinan que esos “restos” en realidad podría ser desperfectos resultado de los traslados de la escultura a diferentes sitios durante los sesenta y siete años del reinado del faraón.

Hoy se cree que la utilización de estatuas anteriores era algo habitual, y no tenía más importancia, porque, según las creencias egipcias, una imagen adquiría su identidad a través del nombre que se esculpía y no a través de los rasgos físicos.

De todos modos, esta escultura responde exactamente a la iconografía de Ramses II, así que, en el caso de que fuera una imagen reutilizada, los escultores realizaron una labor de reconstrucción estética delicadísima y digna de admiración.

 La escultura responde al colosalismo que caracteriza algunas imágenes de Ramses II, destinado a exaltar su figura. No hay que olvidar que estamos, quizás, ante el Faraón más importante de Egipto. Con él se consiguió la paz con el pueblo hitita, después de siglos de enfrentamiento. Su reinado fue excepcionalmente largo (67 años), y en todos estos años se registró la mayor actividad constructora de la historia egipcia, ampliando monumental y colosalmente muchos templos del país y construyendo de nuevos, como Abu Simbel. Incluso fundó una nueva capital en el Delta: Pi-Ramsés.

 La obra responde a las normas básicas de representación de la escultura egipcia, por un lado la frontalidad (las estatuas se esculpen para ser vistas desde un punto de vista frontal) y por otro lado la simetría axial (un eje vertical divide la escultura en dos partes exactamente igual).

Es una obra de líneas simplificadas, casi geométricas, con un esquema de composición prácticamente igual al resto de esculturas sedentes egipcias, muy rígido, formando toda la obra un solo bloque, sin espacios vacíos entre brazos y cuerpo, con las piernas en paralelo y descalza. En la escultura observamos todos los atributos propios del rango del personaje: lleva el torso desnudo, viste una falda plisada y la cabeza cubierta por el Nemes (un tocado de tela, más llevadero que las pesadas coronas) con una cobra (rota) y una barba postiza. La figura tiene un semblante tranquilo, relajado, como esperando impasiblemente la eternidad.

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